Solo los usuarios registrados que hayan comprado este producto pueden hacer una valoración.
Solo los usuarios registrados que hayan comprado este producto pueden hacer una valoración.
La iglesia no está en el mundo para condenar, sino para permitir el encuentro con ese amor visceral que es la misericordia de Dios. Para que eso suceda, es necesario salir. Salir de las iglesias y de las parroquias, salir e ir a buscar a las personas allí donde viven, donde sufren, donde esperan. 144 páginas
Valoraciones
No hay valoraciones aún.